La radioterapia es un tipo de tratamiento oncológico curativo, (irradiación ionizante a dosis altas) o paliativo (irradiación ionizante a menores dosis para aliviar el dolor). Su uso terapéutico, indoloro, consiste en destruir las células cancerígenas, impidiendo que crezcan, se reproduzcan y a la vez dañando lo menos posible a los tejidos sanos que rodean el tumor. Localizado, este tratamiento suele ser complementario a la cirugía y quimioterapia. El gran avance tecnológico sufrido por esta especialidad oncológica en las últimas décadas la ha convertido en una de los tratamientos más efectivos para el cáncer.
El paciente que llega a una Unidad de Radioterapia será atendido por un oncólogo radioterápico que supervisará y vigilará el tratamiento y su evolución; por un técnico en radioterapia responsable de la ejecución del tratamiento y por enfermeros/as con formación específica. El proceso protocolizado que se sigue tiene tres fases: planificación o simulación virtual, a través de un scanner, TAC, PET, RVM para determinar con la mayor exactitud el volumen a irradiar, la dosimetría física para delimitar el área afectada y órganos sensibles a la radiación y por último la verificación del tratamiento antes de su comienzo.
El Grupo IMO lleva 20 años siendo pionero en implantar los más modernos tratamientos en oncología radioterápica en España con un estricto control de calidad y excelencia asistencial en todos sus procedimientos.
Es una técnica de radioterapia externa que utiliza imágenes anatómicas tridimensionales (3D), generalmente obtenidas mediante un escáner (TAC), para poder definir de forma más precisa las zonas a irradiar y utilizar toda la información disponible para realizar el cálculo de la dosis en 3D.
Para concentrar lo más posible las dosis en el tumor, la máquina suele girar alrededor del cuerpo, de modo que las radiaciones entran por distintos sitios y confluyen en la zona definida para que cada uno de los haces de radiación se adapte a la forma irregular del tumor, de ahí le viene el nombre de radioterapia conformada. La duración de cada sesión es de 10 a 15 minutos.
El Grupo IMO aplica esta técnica desde el año 1996.
Es superior al tratamiento de radioterapia conformada 3D-CRT ya que el grado de precisión así cómo las dosis de radiación son dirigidas de la manera más homogénea posible dentro del tumor y con la mínima incidencia fuera de él. Este avance es posible gracias a la modulación de dosis (IMRT) con la que se consigue que la intensidad de la radiación sea diferente según zonas predefinidas previamente. Esta técnica se suele realizar con un acelerador lineal o dispositivo guiado por un complejo sistema informático que calcula la dosis y control de los haces de radiación que inciden en la zona a tratar. Indicada para Tumores de la región ORL, cáncer de próstata, tumores en edad infantil y re-irradiaciones así como tumores de mama, abdominales. La duración de cada sesión es de 20 a 30 minutos.
Es un novedoso sistema que tiene como ventaja adicional poder tomar imágenes de características iguales a la TAC justo en el momento en el que se irradia al paciente. Mientras la camilla avanza en el equipo para tomar las imágenes de TAC, los técnicos ajustan la posición con la TAC actual (comparándola con la TAC actual de planificación) y a continuación el equipo hace la irradiación desde un acelerador lineal que gira también 360 º alrededor del paciente. Con este sistema se evita la imprecisión producida por los movimientos y cambios de volumen de los órganos internos, al poder ajustarse en cada sesión con un TAC hecho en el momento del tratamiento. Permite, además poder llevar a cabo tratamientos en regiones extensas de una manera continua al unir miles de haces de radiación. Indicada para todo tipo de patología tumoral, especialmente cabeza y cuello, cerebral, mama, próstata, tumores vertebrales, metástasis pulmonares o hepáticas, reradiaciones y tumores pediátricos. La duración de cada sesión es de 30 minutos.
El Grupo IMO es pionero en esta técnica en España, desde la instalación en 2006 de la primera máquina de este tipo con la creación de la Unidad de Tomoterapia de La Milagrosa y se convertirá en el primer grupo español con dos equipos de Tomoterapia desde el 2010.
Más información sobre Tomoterapia
Descarga Dossier sobre Tomoterapia 2012.
La radiocirugía es una técnica de tratamiento que se usa en los tumores cerebrales de forma incruenta, en una sola sesión. Su aplicación es de gran precisión y de una eficacia estimada en un (85-95%). Consiste en colocar una guía estereotáxica para la localización tridimensional de la zona a tratar, para aplicar haces muy finos de radiación desde múltiples puntos externos con gran exactitud para que la energía, aunque baja intensidad en cada haz, sea lo suficientemente alta en la zona a tratar. Para garantizar este alto grado de exactitud, la guía ha de fijarse firmemente al paciente y, por otro lado, a la mesa de terapia o a una plataforma en el suelo de la sala. Existen diversos equipos: Gammaknife®, que utiliza aceleradores lineales convencionales con los accesorios oportunos; con Tomoterapia (tomorradiocirugía) o con un tipo especial de acelerador montado sobre un brazo robótico llamado Cyberknife®, que describiremos más adelante. La Radiocirugía Estereotáxica se caracteriza por la localización de lesiones intracraneales de una manera precisa y exacta, con lo que logra entregar altas dosis de radiación a los tumores y una caída brusca de la dosis fuera de la lesión, y así disminuye la dosis en los tejidos sanos circundantes. Está indicada no sólo para tumores primarios o metastáticos, sino también para tumores benignos (meningiomas, neurinomas) y para malformaciones vasculares que, por su localización, pueda ser peligroso o el difícil abordaje quirúrgico. La duración de la única sesión es de una hora aproximadamente.
En España, el Grupo IMO fue pionero en la implantación de la radiocirugía con acelerador lineal e impulsó de manera definitiva su consolidación y divulgación, a partir de 1991 con la Unidad de Radiocirugía San Francisco de Asís en Madrid.
Actualmente la aplicación de la radiocirugía se ha extendido a otra áreas del organismo fuera del Sistema Nervioso Central: radiocirugía estereotáxica extracraneal (SBRT). La SBRT se suele administrar a lo largo de varias sesiones de terapia. Se usa también la técnica de localización esterotáxica y precisión submilimétrica. Los movimientos involuntarios y la respiración del paciente provocan que tengan que localizarse los movimientos del tumor. Y eso sin contar con los movimientos normales de los órganos internos, como el corazón y los pulmones, que pueden provocar desplazamientos de tumores situados cerca de ellos. Por ello se usan potentes software informáticos 4D para que, a pesar de las oscilaciones por la involuntariedad de los movimientos la administración de la radiación sea precisa y exacta. A mitad de los años 90, una máquina capaz de realizar tratamientos de radiocirugía con muy alta precisión y ejerciendo un control de los movimientos de los órganos internos. Su nombre es Cyberknife®. Indicada para lesiones craneales o extracraneales o en tumores vertebrales además de en tumores de tamaño accesible (pulmón, hígado, próstata) realizando tratamientos hipo fraccionados (más dosis por sesión y menos sesiones en total de tratamiento. La duración de cada sesión es de una hora aproximadamente.
El Grupo IMO utiliza esta técnica desde el año 2006 con Tomoterapia y en 2010 con el nuevo Cyberknife VSI de última generación.
La braquiterapia o terapia de radiación interna, permite al médico usar una dosis total más alta para tratar un área más pequeña y en menor tiempo que con el tratamiento de radiación externa. Es un procedimiento en el que se aplica al tumor una dosis específica de radiación, situando la/s fuente/s de radiación, en la proximidad o incluso dentro del tumor o la zona a irradiar. Esta es su principal ventaja, poder administrar dosis elevadas y biológicamente muy eficaces al tumor o zona de riesgo. Su principal ventaja supone también una limitación, ya que se suelen tratar tumores de volúmenes relativamente pequeños. Con el tiempo se ha ido superando el problema de la accesibilidad al tumor. Ahora con HDR se administran dosis terapéuticas con fuentes radiactivas miniaturizadas que son capaces de pasar a través de tubos plásticos de escaso calibre, en pocos minutos y que se pueden colorear prácticamente en cualquier región del cuerpo. Se administra entre una a diez sesiones, (según el tumor, la dosis y la localización). Mientras las fuentes radiactivas, implantes, están en el cuerpo del paciente, éste debe permanecer aislado y en una sala con blindaje radiológico adecuado. Pero, una vez terminada la sesión de terapia, el paciente ya no es portador de ningún material radiactivo. Recientemente se ha desarrollado un aplicador algo diferente para el tratamiento del lecho quirúrgico tras la cirugía del cáncer de mama, que se sitúa directamente sobre la piel (AccuBoost®) y las radiaciones se dirigen al sitio mediante mamografías, obviando la necesidad de introducir agujas dentro del pecho.
Los tumores que más frecuentemente se benefician de esta técnica de braquiterapia son los ginecológicos, de mama y próstata así como los cutáneos, ciertos tumores ORL, carcinomas pulmonares y bronquiales.
El tratamiento dura sólo pocos minutos, si bien el procedimiento entero (que incluye la colocación del dispositivo de entrega) puede llevar hasta varias horas. Se puede repetir varias veces en un día antes de que se remueva el dispositivo de suministro y el paciente vuelva a casa. Los pacientes pueden recibir hasta 10 tratamientos separados de braquiterapia HDR durante una o varias semanas.
El Grupo IMO comenzó a utilizar la Braquiterapia de Alta Tasa y Braquiterapia Intraoperatoria en 1998.
Braquiterapia de dosis baja (LDR) o tratamiento de implantación de semillas específicas para cáncer de próstata es un procedimiento extraordinariamente útil en tumores de extensión limitada y con buen pronóstico. Consiste en introducir en la glándula prostática cientos de pequeñas semillas radioactivas, en posiciones prefijadas. Quedan alojadas de forma permanente y van emitiendo radiaciones de forma continua mientras va disminuyendo progresivamente su actividad. Dado que la dosis de radiación decae rápidamente a escasa distancia, no supone un problema para las personas que conviven con el enfermo, tomándose unas mínimas precauciones los primeros días. El tratamiento dura unas dos horas aproximadamente. Precisa ingreso hospitalario la noche posterior al procedimiento.
Si bien la técnica de implantación ha existido por décadas, avances recientes en la tecnología por imágenes la han hecho más eficaz. Mediante el uso del ultrasonido para ver mejor la próstata, los médicos pueden colocar cada semilla en la próstata con mayor cuidado y pueden controlar mejor el efecto en los tejidos circundantes. En algunas instituciones ya hay disponibles resultados a largo plazo de entre 10 a 15 años. Estos resultados muestran que, en los centros especializados, la implantación de semillas radioactivas guiada por ultrasonido es altamente eficaz para controlar el cáncer de próstata y que esencialmente tiene los mismos resultados que la cirugía o la radioterapia con haz externo en pacientes con cáncer de próstata que han sido seleccionados adecuadamente.
El grupo IMO comenzó a aplicar la braquiterapia de próstata con semillas de yodo 125 desde el año 1991 siendo el primer centro en Madrid y el segundo en España. Desde el año 2010 realizamos braquiterapia de próstata a “tiempo real”.
Descargar Dossier Braquiterapia Prostática.
La radioterapia intraoperatoria consiste en la aplicación de una dosis única de radiación de alta intensidad durante un proceso quirúrgico de extracción de tejido tumoral consiguiendo un tratamiento directo a los tejidos afectados y, por lo tanto, muy eficaz. Requiere de tecnología específica y una gran coordinación entre distintos especialistas como oncólogos radioterápicos, cirujanos y anestesistas. En ocasiones, es el propio paciente y el equipo médico y anestésico quienes se desplazan hasta la sala donde está la unidad de tratamiento (acelerador lineal). Pero también existen equipos de radioterapia móviles, como los aceleradores lineales compactos o unidades de kilovoltaje (Intrabeam®), que pueden llevarse hasta la sala operatoria para administrar allí el tratamiento. También se pueden emplear técnicas de braquiterapia, colocando en la zona de interés tubos plásticos con salida al exterior, por donde después se hará pasar la fuente radiactiva. La IORT estaría especialmente indicada en el tratamiento de las zonas de riesgo alrededor del tumor una vez extirpado y también se ha aplicado como terapia paliativa en tumores no totalmente extirpables.
El Grupo IMO aplica esta técnica desde el año 1991.